Recordado Mar: el campeón del mundo nacido en casa
En el mundo del caballo de Pura Raza Española, hoy les traigo una historia, nacida de la pasión, del aprendizaje a base de errores y de la perseverancia. Una historia en las que cada potro nacido representa años de trabajo silencioso, frustraciones y alegrías.
Un proyecto familiar que ha convertido a un potro nacido en casa en uno de los grandes nombres de la morfología.

Yeguada Mariano y Hermanos, una ganadería murciana que ha conseguido abrirse camino en la élite del PRE con caballos criados íntegramente en casa, entre ellos un nombre que ya forma parte de la historia de la morfología de élite dentro de la raza: Recordado Mar, campeón del mundo.
Detrás de esta ganadería está Juan Carlos Bermúdez Sánchez, un apasionado del caballo que lleva más de tres décadas dedicado a ellos.
“Me llamo Juan Carlos Bermúdez Sánchez, tengo 51 años y llevo desde los 18 con los caballos”, cuenta. Aunque nació en Santiago de la Ribera, un pueblo costero de Murcia, por motivos de trabajo se trasladó a Mazarrón, donde hoy se encuentra la yeguada.
Durante muchos años montó caballos a nivel amateur, pero en la actualidad su tiempo está completamente dedicado a la cría y al mantenimiento de la ganadería.
Su gran sueño como criador es claro: “Tener un campeón del mundo hijo de cada uno de mis sementales en morfología y ser campeón de España en doma clásica. Creo que tenemos potencial para ello” nos relata con entusiasmo.
Un camino que empezó con errores… y mucho aprendizaje
La historia de Yeguada Mariano comenzó hace más de dos décadas. Como sucede en muchos casos, todo comenzó con la ilusión de tener un par de caballos en casa.
Primero llegó un potro, luego otro. Y cuando uno de los machos alcanzó edad reproductiva, les surgió la pregunta que cambia el destino de muchas ganaderías: ¿Por qué no comprar una yegua y empezar a criar?
Y así lo hicieron.
Pero el comienzo no iba a ser fácil.
“Cuando no tienes en cuenta la genética ni la morfología y compras simplemente lo que te gusta, llegan los problemas, durante años los resultados fueron muy decepcionantes. A pesar de buscar asesoramiento en personas del sector, la situación empeoró hasta el punto de que la ganadería estuvo cerca de la ruina”. Nos cuenta Juan Carlos.

Fue en ese punto de inflexión que Juan Carlos tomó una decisión radical: empezar de nuevo desde cero.
Eliminó todo el ganado que tenía en ese momento y comenzó a comprar potras jóvenes, ya que en plena crisis económica no podían permitirse adquirir grandes yeguas contrastadas.
Sin embargo, todos aquellos años difíciles le dejaron algo muy valioso: experiencia y criterio.
A partir de entonces empezó a buscar líneas genéticas afines al tipo de caballo que quería criar. De ese nuevo proyecto nacerían más adelante los sementales actuales de la casa.
Una filosofía clara: criar poco, pero con máxima calidad
La Yeguada Mariano no es una explotación de grandes números. Su filosofía es completamente diferente. “Ganadería Boutique” como le dicen algunos ganaderos, donde los esfuerzos se ponen no en los números , si no que en la calidad.
Cada año nacen entre cuatro y siete potros, una cifra muy reducida si se compara con otras ganaderías. Pero esa es precisamente la clave.
“No me puedo permitir ni quiero criar 40 o 50 potros al año para seleccionar uno o dos. Para mí eso es el resultado de un muy mal trabajo”.

Ubicados en una zona donde toda la alimentación debe comprarse, la selección genética es aún más importante.
El objetivo es claro: caballos funcionales, raciales y nobles.
Para lograrlo han buscado líneas genéticas que, según Juan Carlos, han aportado lo mejor al PRE:
- unas han aportado raza
- otras movimiento y fuerza
- y otras ese toque especial de clase y elegancia
De pequeña ganadería a referente emergente

La evolución de la yeguada en los últimos años ha sido notable.
“Hemos pasado de ser una ganadería más a criar muy poco, pero con una calidad que muchas yeguadas necesitan 50 potros para obtener algo parecido”.
Y lo más importante: sus mejores caballos han nacido en casa.
Entre ellos destaca Recordado Mar, campeón del mundo de morfología, pero también otros ejemplares importantes como Otoño Mar, un semental de capa negra que ha sido Joven Reproductor Recomendado en doma clásica por ANCCE y campeón en numerosos concursos nacionales.
Todo ello confirma que la apuesta por la selección genética estaba en el camino correcto.
El origen del nombre: una historia familiar

El nombre de la ganadería, Mariano y Hermanos, tiene un fuerte componente emocional.
Fue el padre de Juan Carlos quien introdujo los primeros caballos en la familia. Por eso decidieron que todos los hermanos estuvieran representados en el nombre de la yeguada.
Pero hay un motivo aún más profundo.
El nombre Mariano se mantiene en recuerdo de su hermano, que falleció a los 25 años.
Por ese motivo, todos los caballos de la casa llevan el apellido MAR, en homenaje permanente.
Incluso hay un semental con un significado muy especial: Onairam, que es Mariano escrito al revés.
Lo más sorprendente es que nació el mismo día en que falleció su hermano, un detalle que convirtió a ese caballo en un símbolo dentro de la ganadería.
Recordado Mar: un campeón anunciado desde su nacimiento

Entre todos los caballos criados en la casa, hay uno que ocupa un lugar especial: Recordado Mar. Y su historia comienza la misma noche en la que nació.
Juan Carlos estuvo presente durante el parto y ayudó a su madre.
Recuerda perfectamente ese momento: “Nada más ponerse en pie supe que era muy especial”.
Aquella misma mañana envió una foto a un amigo con una frase que hoy suena casi profética:
“Esto es un campeón del mundo”.
No se equivocó.
Por eso decidió llamarlo Recordado, porque intuía que sería un caballo que quedaría en la historia del PRE.
El caballo que todo ganadero querría criar

Cuando se le pregunta por las cualidades de Recordado Mar, Juan Carlos lo tiene claro. “Es un caballo que lo tiene todo: raza, morfología, funcionalidad y nobleza”.
Su gran virtud es la armonía del conjunto. No destaca solo en un punto concreto, sino que mantiene equilibrio en todas sus regiones morfológicas.
Ese es precisamente el tipo de caballo que todo criador busca producir.
El verdadero valor de un gran semental se mide también por su descendencia.
Y en ese sentido Recordado Mar ya empieza a dejar su huella.
Los dos potros que actualmente tienen en casa están mostrando una calidad extraordinaria.
Uno de ellos, Virrey Mar, apunta especialmente alto: “Creo que como mínimo será tan bueno como su padre”acota Juan Carlos.
Según explica Juan Carlos, la carga genética de Recordado está marcando mucho a sus hijos: potros grandes, con buen hueso, muy raciales, excelentes aplomos y magníficas grupas. En definitiva, el tipo de caballo que define el ideal del PRE.

Los objetivos de Yeguada Mariano siguen siendo los mismos que han guiado su evolución hasta ahora.
Criar muy pocos animales, pero de máximo nivel.
Y seguir construyendo una línea genética propia que pueda consolidarse en el tiempo. “Nuestros animales son muy jóvenes y los resultados se ven a medio y largo plazo”.
Por eso Juan Carlos está convencido de que en unos años la ganadería tendrá aún mayor presencia. Si continúan por este camino, cree que Yeguada Mariano puede llegar a ser una referencia dentro del mundo del caballo de Pura Raza Española.

Y todo ello con un recuerdo siempre presente.
El de Mariano, cuyo nombre sigue vivo en cada caballo que nace bajo el hierro de la casa.


