Mujeres & Caballos: cuando la sensibilidad se encuentra con la libertad

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En las montañas de San Esteban, a los pies de la Cordillera de los Andes, un grupo de mujeres se reunió durante el pasado fin de semana para vivir una experiencia diferente. Salud, bienestar, terapias asistidas, conocimiento ecuestre y una nueva mirada sobre la relación entre la mujer y el caballo fueron los ejes del primer encuentro “Mujeres & Caballos” de Latinoamérica.

El pasado fin de semana, fuimos testigos, de un acto, que será parte de la historia ecuestre de Chile. El 26, 27 y 28 de agosto, San Francisco Lodge, en San Esteban, abrió sus puertas para acoger el primer encuentro “Mujeres & Caballos” de Latinoamérica, una iniciativa que quiso reunir en un mismo espacio salud, bienestar, conocimiento, terapias asistidas y, sobre todo, una manera diferente de entender la relación entre el ser humano y el caballo.

En medio de las 35 hectáreas del complejo, rodeadas por la Cordillera de los Andes, el caballo dejó de ser simplemente un animal para montar o contemplar. Se convirtió en un interlocutor. Y, para muchas de las participantes, también en una herramienta para descubrir aspectos de sí mismas que habitualmente permanecen ocultos bajo el ruido cotidiano. El encuentro se desarrolló con un extenso programa que combinó salones teóricos y actividades prácticas en los picaderos.

Un encuentro que pone a la mujer en el centro

La propuesta nació desde una premisa sencilla, pero ambiciosa: generar un espacio donde la mujer pudiera acercarse al caballo desde diferentes dimensiones.

No solamente desde la equitación.

El programa incorporó contenidos relacionados con los beneficios neurofisiológicos del trabajo con caballos, terapias asistidas, manejo del estrés, sanación energética, salud equina y bienestar animal.

Pero quizá la característica más interesante del encuentro estuvo precisamente en la posibilidad de pasar de la teoría a la experiencia. Porque hablar del caballo es una cosa, pero estar frente a él es otra.

Y entrar en un picadero, acercarse a un animal que observa cada movimiento, cada gesto y cada cambio de energía, obliga inevitablemente a abandonar parte de las certezas con las que llegaron sus participantes.

El caballo como espejo

Esa idea estuvo muy presente durante el encuentro y conecta directamente con una filosofía que Francisco Correa lleva años desarrollando en San Francisco Lodge.

Correa, impulsor de la denominada Raza Venusiana, sostiene que la relación entre caballo y persona debe construirse desde la confianza y la comunicación, antes que desde la dominación.

Su proyecto nació de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué ocurriría si se seleccionaran caballos pensando especialmente en la relación que pueden establecer con las mujeres?

La respuesta comenzó a tomar forma hace más de una década.

La “Raza Venusiana” combina genética de caballo Árabe, Cuarto de Milla, Apalusa y Criollo chileno, buscando reunir nobleza, inteligencia, rusticidad, capacidad de aprendizaje y conexión con el ser humano.

Pero la raza no es solamente una cuestión genética, detrás existe una filosofía.

Los potrillos son sensibilizados desde su nacimiento al contacto humano y el objetivo es que el caballo perciba a la persona como un compañero y no como un depredador.

Por eso, no resulta casual que el primer encuentro “Mujeres & Caballos” se haya celebrado precisamente aquí.

Caballos Venusianos, al pie de la cordillera de los Andes

Del picadero a la conversación

El encuentro, fue planificado, para todo tipo de asistentes, incluso auellas que nunca hubieran interactuado antes con caballos. La estructura del encuentro permitió recorrer un amplio camino del mundo equino.

Desde las exposiciones teóricas sobre neurofisiología, terapias asistidas y bienestar, hasta el contacto directo con los caballos.

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Desde el nacimiento, los potrillos son sensibilizados con contacto humano

Hubo contenidos dedicados a la reducción del estrés asistida por caballos, sesiones vinculadas a la visión energética y electromagnética, veterinaria reproductiva, bienestar equino, biomecánica para jinetes y primeras experiencias de vinculación montada.

Un gran momento, fue el experimentar in situ el gran proyecto de Francisco Correa, interactuando con “potrillos venusianos”, donde las participantes pudieron acercarse directamente a los ejemplares de esta nueva línea ecuestre.

Y hacerse las preguntas que Correa, se hizo al inicio de este proyecto: ¿Qué sucede cuando dejamos de pensar en el caballo únicamente como un animal al que debemos enseñar y comenzamos a preguntarnos qué puede enseñarnos él a nosotros?

La respuesta no parece estar solamente en la técnica.

Está en la capacidad de observar, de escuchar, de esperar, de sentir…

Una nueva mirada sobre la mujer y el caballo

El Código Venusiano, explora y cuestiona que durante siglos, la relación entre la mujer y el caballo estuvo condicionada por una cultura ecuestre predominantemente masculina.

En Chile, como en buena parte del mundo rural, la incorporación de la mujer a determinados espacios ecuestres fue lenta. Hoy esa realidad ha cambiado profundamente.

Las mujeres no solamente ocupan un lugar central en la equitación contemporánea. Son Amazonas, criadoras, veterinarias, entrenadoras, terapeutas, investigadoras y profesionales vinculadas a prácticamente todas las áreas del mundo ecuestre.

Pero “Mujeres & Caballos” propone ir un paso más allá, no se trata solamente de que la mujer monte a caballo.

Se trata de preguntarse qué ocurre cuando ambas partes —mujer y caballo— establecen una relación basada en la escucha y la confianza.

Y ahí vuelve a aparecer la filosofía Venusiana.

Francisco Correa no plantea solamente criar un caballo diferente. Su proyecto busca desarrollar un animal que pueda establecer una relación distinta con quien lo monta y lo acompaña.

Una relación donde la sensibilidad no sea considerada una debilidad, sino una herramienta.

San Francisco Lodge: el caballo dentro del paisaje

El lugar elegido también contribuyó a crear la atmósfera del encuentro.

San Francisco Lodge está situado en San Esteban, en la precordillera de Los Andes, a unos 90 minutos de Santiago y Viña del Mar. El complejo cuenta con 35 hectáreas de naturaleza y ofrece alojamiento, gastronomía, spa, actividades de montaña y experiencias ecuestres.

Su haras “Estrella de la Mañana” forma parte de esa propuesta.

Las cabalgatas permiten recorrer senderos cordilleranos y acercarse a los caballos en un entorno natural, mientras que las actividades de interacción buscan que el visitante conozca también otros aspectos relacionados con el cuidado y bienestar de los animales.

La Raza Venusiana: surge de la cruza de cuatro razas emblemáticas, escogidas por su cercanía histórica con el ser humano

En ese contexto, “Mujeres & Caballos” encontró un escenario que parecía diseñado para el propósito del encuentro. Montaña, naturaleza, caballos y silencio.

Un espacio suficientemente alejado del ruido de la ciudad como para permitir que la conversación más importante pudiera ser, quizás, la que cada participante mantuviera consigo misma.

El comienzo de algo más grande

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Francisco Correa, ha dedicado más de una década al desarrollo de la denominada Raza Venusiana

Más allá de las charlas, talleres y experiencias prácticas, el verdadero resultado de “Mujeres & Caballos” probablemente no pueda medirse al terminar el fin de semana.

Porque algunas experiencias ecuestres terminan cuando desmontamos, otras continúan mucho después.  Y este encuentro sin duda, pertenece a esta segunda categoría, donde cada participante, se llevó, ideas y experiencias, que seguirán desarrollando cada una en sus lugares.

La apuesta de Francisco Correa, fue construir un espacio donde el caballo pueda ser entendido desde nuevas perspectivas: como compañero, como maestro, como elemento terapéutico y como protagonista de una relación en la que la mujer tenga un papel central.

Y quizás esa sea la verdadera novedad.

No crear simplemente un encuentro para mujeres que aman los caballos, sino crear un espacio donde mujeres y caballos puedan aprender a escucharse de otra manera.